Farolas rojas en Dinamarca: cómo Gladsaxe protege a los murciélagos y desafía la seguridad vial
Farolas rojas en Dinamarca: protección para murciélagos y desafío para conductores
En el municipio danés de Gladsaxe, cercano a Copenhague, se ha puesto en marcha un innovador proyecto de farolas rojas diseñado para reducir la contaminación lumínica y proteger a las colonias de murciélagos que habitan las zonas arboladas. Esta medida ecológica pretende equilibrar la protección de la fauna nocturna con la seguridad vial de conductores y ciclistas.
Farolas rojas en Gladsaxe: un proyecto para proteger a los murciélagos
Las nuevas farolas LED de luz roja, instaladas a lo largo de unos 700 metros en la avenida Frederiksborgvej, forman parte de una estrategia ambiental destinada a preservar los ecosistemas nocturnos. A diferencia de la luz blanca tradicional, que genera una barrera lumínica que perturba el vuelo y la caza de los murciélagos, las ondas largas de la iluminación roja permiten a estos animales desplazarse sin interferencias.
Este corredor ecológico incluye 30 balizas LED de un metro de altura colocadas cada treinta metros, y postes más altos —de hasta 3,5 metros— en los cruces. El objetivo es garantizar suficiente visibilidad para los conductores y ciclistas sin alterar el comportamiento natural de la fauna nocturna.
Impacto de la luz roja en la seguridad vial
Aunque las luz roja contribuye significativamente a la protección de la fauna nocturna, también plantea algunos desafíos en términos de seguridad vial. Según expertos en iluminación, este tipo de luz puede reducir la percepción de contraste, la estimación de distancias y la agudeza visual humana, afectando potencialmente la capacidad de reacción de los conductores.
Las autoridades locales supervisan cuidadosamente los efectos de este nuevo sistema para asegurar que los beneficios ambientales no supongan un riesgo significativo en la vía pública.
Contaminación lumínica y soluciones sostenibles en Europa
Dinamarca no es pionera absoluta en esta iniciativa. En 2018, la localidad de Zuidhoek‑Nieuwkoop (Países Bajos) fue la primera en implementar farolas con luz roja para los murciélagos. Más tarde, el Reino Unido siguió el ejemplo en 2019, instalando un tramo de 60 metros de iluminación roja en la carretera A4440, mientras que en Francia se utilizan luces ámbar estacionales en la zona de Avord.
Estas experiencias europeas reflejan un creciente compromiso con la reducción de la contaminación lumínica y la adopción de tecnologías ecológicas que favorecen la coexistencia entre desarrollo urbano y biodiversidad.
¿Llegará la iluminación roja ecológica a España?
Con el aumento de la conciencia ambiental, la pregunta es si estas medidas podrían aplicarse pronto en España. El uso de farolas LED rojas representa una oportunidad para mejorar la sostenibilidad urbana y reducir los impactos de la luz artificial sobre los ecosistemas locales. Sería una iniciativa de gran valor para la protección de la fauna nocturna en parques naturales, carreteras rurales y zonas urbanas cercanas a espacios verdes.
Conclusión: equilibrio entre protección ambiental y seguridad vial
El proyecto de farolas rojas en Gladsaxe demuestra que la innovación tecnológica puede ser una poderosa aliada en la lucha contra la contaminación lumínica. Si bien es necesario mantener la seguridad vial como prioridad, iniciativas como esta abren el camino hacia ciudades más sostenibles, capaces de proteger tanto a los ciudadanos como a los ecosistemas nocturnos que comparten su entorno.
