Reversión del Corredor Vial Medellín-Oriente: Fechas, Obras y Beneficios para 2026
Resumen: Corredor Medellín-Oriente Antioqueño entra en fase de reversión
El proyecto conocido como Desarrollo Vial del Oriente de Medellín (DEVIMED) se adentra en una fase crítica de reversión a inicios del 2026. Durante este lapso, la infraestructura del Corredor Medellín-Oriente Antioqueño será formalmente entregada a la Nación, bajo la supervisión del Instituto Nacional de Vías (Invías). En este artículo, exploraremos las características clave del proyecto, sus beneficios para los municipios afectados y las obras complementarias que se están llevando a cabo gracias a los excedentes generados.
Características del Corredor Medellín-Oriente Antioqueño
El Corredor Medellín-Oriente Antioqueño se distingue por su extensión de 172,5 km, con importantes inversiones en infraestructura vial que totalizan COP 977 mil millones en capital de inversión (capex) y COP 1,8 billones en gastos operativos (opex) hasta diciembre del 2025. Entre las principales obras incluidas, se destacan 68,12 km de segundas calzadas que están completamente iluminadas, la construcción de dos túneles sobre la autopista Medellín-Santuario, así como la mejora y rehabilitación de 105,5 km de vías ya existentes.
Beneficios para los Municipios del Corredor
Este ambicioso proyecto beneficia a unos 450.000 habitantes distribuidos en ocho municipios de la región, entre ellos Guarne, Rionegro, Marinilla, Santuario, El Retiro, La Ceja, Carmen de Viboral y La Unión. Consolidando una infraestructura vial mejorada, se facilita el tránsito y se mejora la conectividad regional, contribuyendo al desarrollo económico y social de estas localidades.
Obras Complementarias Generadas por Excedentes
Gracias a los excedentes generados por el Corredor Medellín-Oriente Antioqueño, se han invertido COP 250.000 millones en una serie de obras complementarias que seguirán beneficiando a los municipios implicados. Para el año 2026, se prevén dos proyectos significativos: la construcción de un viaducto de ingreso al sector de embalses en Marinilla, con una inversión de COP 53.000 millones, y un intercambiador en el sector Somer de Rionegro, presupuestado en COP 43.000 millones.
Conclusión
La fase de reversión del Corredor Medellín-Oriente Antioqueño marca un momento crucial en la gestión y mejora de la infraestructura vial en Antioquia. Este proceso no solo implica la entrega de la infraestructura al Invías, sino también la continuación de mejoras significativas que beneficiarán a la región a largo plazo. Con una inversión integral y un compromiso con el desarrollo sostenible, el proyecto sigue consolidándose como un pilar fundamental para la conectividad y el dinamismo económico del Oriente de Medellín.
