Si las pruebas en Estados Unidos son verdad, Timochenko debe pagar

El vicepresidente Primero de la Cámara, Simón Molina Gómez puso en conocimiento de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) una acusación sustitutiva presentada ante el Tribunal Federal del Distrito Sur de Nueva York contra Nicolás Maduro y Cilia Flores.

El documento estadounidense afirma que, hacia 2013, Maduro y Flores habrían sostenido una reunión con dirigentes de las FARC, entre ellos Rodrigo Londoño, “Timochenko”; Iván Márquez; y Jesús Santrich (ya fallecido), en un contexto que la acusación vincula con narcotráfico, obligaciones económicas y eventual suministro de minas y armas.

Molina solicitó que la JEP verifique la autenticidad y alcance de esa información y determine si puede tener incidencia sobre las obligaciones de verdad plena y no repetición de quienes aún mantienen beneficios o tratamientos especiales ante esa jurisdicción.

El escrito también menciona una acusación sobre un episodio de 2017 en el que autoridades venezolanas habrían transportado armas a miembros de las FARC y del ELN a cambio de cargamentos de cocaína.

“Si existen documentos judiciales extranjeros que mencionan a antiguos jefes de las FARC en hechos de esta gravedad, la JEP tiene la obligación de contrastarlos. Los beneficios de la justicia transicional no pueden ser un cheque en blanco: están condicionados a decir toda la verdad y a no repetir conductas criminales”, afirmó Molina.

La solicitud pide además establecer la situación jurídica actual de Timochenko, revisar sus obligaciones vigentes y, si existen elementos suficientes, valorar de oficio la apertura de un incidente de incumplimiento del régimen de condicionalidad.

“Aquí no estamos pidiendo condenas automáticas. Estamos pidiendo que se investigue, se contraste la información y se determine si quienes recibieron beneficios de la JEP cumplieron realmente con la verdad y con la no repetición. Colombia tiene derecho a saberlo”, concluyó Molina.

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