Cómo llegar a los 70 años con buena movilidad: el traumatólogo Óscar Ares recomienda entrenar fuerza desde los 40-50 años
Llegar a los 70 años con buena movilidad, fuerza y capacidad de vivir con independencia no depende solo de caminar más. Según el traumatólogo Óscar Ares, el verdadero cambio está en empezar antes con el entrenamiento de fuerza, especialmente desde los 40–50 años. En esta nota, basada en el artículo de Clarín, te explicamos por qué el trabajo muscular es esencial para prevenir la fragilidad, mantener la funcionalidad y conservar una vida activa en la vejez.
Por qué el entrenamiento de fuerza es clave para llegar bien a los 70
Con el paso de los años, el cuerpo pierde masa muscular y fuerza, lo que aumenta el riesgo de caídas, fracturas y pérdida de independencia. Óscar Ares resume esta idea con una frase clara: “el mejor seguro para no depender de nadie a los 70 se empieza a pagar a los 40”. Por eso, el entrenamiento de fuerza no es solo una opción estética o deportiva, sino una herramienta para conservar la salud funcional a largo plazo.
Caminar no basta: la importancia de trabajar la musculatura
Aunque caminar 8.000 o 10.000 pasos al día aporta beneficios, no sustituye el trabajo específico de la musculatura. El artículo destaca que para evitar la fragilidad y mantener la capacidad de hacer tareas cotidianas, es necesario incluir ejercicios de fuerza con resistencia. Este tipo de entrenamiento ayuda a fortalecer músculos y huesos, mejora el equilibrio y reduce el riesgo de lesiones en la vida diaria.
A partir de qué edad empezar el entrenamiento de fuerza
Ares propone empezar a “pagar el seguro” desde los 40 años y considera imprescindible el trabajo muscular a partir de los 50 años si se quiere llegar a los 70 con buena movilidad. La idea no es entrenar como un atleta, sino incorporar una rutina sencilla y constante. Lo importante es mantener la regularidad y preparar el cuerpo antes de que aparezcan la pérdida de fuerza y la dependencia física.
Ejercicios de fuerza sencillos para mantener la movilidad
El artículo de Clarín recoge una rutina básica que puede hacerse en casa con poco material. Las sentadillas fortalecen las piernas y facilitan acciones como levantarse de una silla. Las flexiones adaptadas, contra la pared o con las rodillas apoyadas, trabajan el tren superior de forma accesible. El paseo del granjero mejora la fuerza de agarre y la capacidad de cargar objetos, mientras que los puentes de glúteo refuerzan la zona posterior del cuerpo, clave para subir escaleras y proteger la espalda.
Frecuencia recomendada para conservar la independencia
Para mantener la funcionalidad y prevenir la pérdida muscular, el traumatólogo recomienda realizar rutinas de fuerza tres veces por semana, en días alternos. Esta frecuencia permite estimular el cuerpo sin sobrecargarlo y favorece una mejora progresiva. La constancia es fundamental, porque el objetivo no es solo entrenar, sino preservar la autonomía para caminar, levantarse, subir escaleras y realizar actividades cotidianas sin ayuda.
Beneficios del entrenamiento de fuerza en la salud ósea y muscular
El entrenamiento de fuerza con resistencia no solo fortalece los músculos, también estimula el tejido óseo y ayuda a prevenir la osteoporosis. Además, mejora la capacidad funcional y reduce el riesgo de caídas, que suelen ser una de las principales causas de dependencia en edades avanzadas. Por eso, incluir ejercicios de fuerza desde los 40 o 50 años puede marcar una gran diferencia en la calidad de vida futura.
Nunca es tarde para empezar a entrenar fuerza
Uno de los mensajes más importantes del artículo es que nunca es demasiado tarde. Aunque lo ideal es empezar antes, incluso a los 70 años se puede iniciar un programa de trabajo muscular adaptado. Lo esencial es elegir ejercicios seguros, progresivos y adecuados a cada persona. Empezar hoy es una manera efectiva de proteger la movilidad, la independencia y la salud general en el futuro.
En resumen, el mensaje de Óscar Ares en Clarín es claro: si quieres llegar a los 70 años con buena movilidad, sin depender de nadie y manteniendo la independencia, debes priorizar el entrenamiento de fuerza desde los 40–50 años. Caminar ayuda, pero no basta. Trabajar la musculatura con ejercicios sencillos, regulares y funcionales es la mejor estrategia para conservar la funcionalidad y envejecer con calidad de vida.
